Salvador Ramos

La diferencia entre un informe que se ignora y otro que cambia decisiones no está en la herramienta.

En 1855, una enfermera británica descubrió algo que nadie quería escuchar.

Florence Nightingale llevaba meses atendiendo heridos en la guerra de Crimea. Y los datos que recogía le contaban una historia terrible: morían más soldados por las infecciones del hospital que por las balas del enemigo.

Tenía los números. Tenía las pruebas. Pero cada vez que intentaba convencer a los políticos en Londres, la respuesta era silencio.

Los informes eran correctos. Los datos, impecables. Y aun así, nadie actuaba.

Hasta que Nightingale hizo algo diferente.

Dejó de enviar tablas con cifras. Y diseñó lo que hoy se conoce como el "Diagrama de la Rosa": una visualización tan simple y tan clara que hacía imposible mirar hacia otro lado.

El Parlamento británico aprobó la reforma hospitalaria en cuestión de semanas.

No cambió los datos. Cambió la forma de contarlos.

Lo que Nightingale entendió hace 170 años sigue siendo la lección que más se ignora hoy: no gana quien tiene más datos, sino quien sabe hacer las preguntas correctas y presentar las respuestas de forma que obliguen a actuar.

Fíjate en lo que pasa en la mayoría de empresas.

Alguien pide un dashboard. El analista abre Power BI, empieza a arrastrar campos, mete tablas, gráficos, segmentadores... y al cabo de unas semanas entrega un informe que parece el panel de control de un avión.

Resultado: nadie lo usa. O peor, todo el mundo pide "algo más" y el informe crece como un monstruo.

El problema nunca fue la herramienta. El problema fue empezar a construir sin preguntar.

Sé de lo que hablo

Salvador Ramos lleva más de 30 años en tecnología y más de 20 dedicado exclusivamente a Business Intelligence.

Ha completado más de 300 proyectos de BI. Ha formado a más de 4.000 profesionales. Ha escrito 7 libros sobre modelado y visualización de datos. Ha recibido 21 veces el premio MVP de Microsoft. Y LinkedIn lo ha reconocido como Top Voice en Business Intelligence y Visualización de Datos.

Pero lo que diferencia a Salvador no es la lista de credenciales.

Es que cada caso que muestra en esta clase fue construido por sus propios clientes, siguiendo su metodología. No son demos de laboratorio. Son proyectos reales, con datos reales y resultados medibles.

Esto es lo que vas a aprender:

  • Por qué un consultor con más de 300 proyectos nunca empieza abriendo Power BI — y los tres pasos que da antes y que marcan toda la diferencia en el resultado final.
  • Cómo un modelo en estrella bien diseñado permitió reducir de 154 informes a solo 25 navegables, sin perder un solo dato. Caso real de ventas comerciales con drill-through paso a paso.
  • El error silencioso que comete casi todo el mundo: decidir si un dato va en la tabla de hechos o en la dimensión por instinto técnico, en vez de por las preguntas de negocio. Salvador te muestra cuándo cada opción es correcta — y por qué la respuesta cambia según el caso.
  • Cómo dejar de construir dashboards que parecen cabinas de avión: la filosofía de simplificación que Salvador aplica en cada proyecto, resumida en una frase de Bruno Munari que te cambiará la perspectiva.
  • La técnica de la tabla de hechos sin fecha que Salvador ha usado solo un puñado de veces en más de 20 años de carrera. Cuándo tiene sentido, por qué funciona y cómo resolver el problema de comparar stock histórico con stock actual sin romper los filtros.
  • Cómo una farmacia redujo su stock un 23% — ahorrando 30.000 euros en inventario — con un modelo de Power BI que su software de gestión jamás podría darle.
  • Por qué formar al usuario antes del proyecto (y no al final) cambia completamente cómo se comporta durante todo el desarrollo. Un cambio sutil que la mayoría de consultores ignora.

ATENCIÓN, HAY ALGO QUE NO TE ESPERAS

A mitad de la clase, Salvador abre un modelo financiero y, en 3 clics exactos, navega desde un ratio de endeudamiento hasta un apunte contable concreto.

Ratio de solvencia → Balance de Situación → Libro Mayor → Asiento contable.

No es una demo preparada para impresionar. Es un modelo real que funciona así porque el bus dimensional está bien diseñado desde el principio.

Cuando lo ves, entiendes de golpe por qué Salvador insiste tanto en modelar antes de visualizar. Y te das cuenta de que el drill-through no es un "extra bonito" — es la herramienta que convierte un dashboard estático en un sistema de navegación completo. Solo por esta demostración, la clase ya vale cada minuto invertido.

Qué incluye:

Grabación completa de la clase magistral en vídeo (aproximadamente 3 horas). Acceso permanente para que la veas a tu ritmo, las veces que necesites.


Nos vemos dentro.